Nuestra Señora del Refugio
Abogada, Auxiliadora y Mediadora de los Pecadores
Fiesta Litúrgica: 4 de julio
Nuestra Señora del Refugio es una de las advocaciones marianas más profundamente arraigadas en la fe católica de América Latina y Europa. Su celebración el 4 de julio conmemora la coronación pontificia de esta advocación por el Papa Clemente XI en 1717, un acto que selló la aprobación oficial de la Iglesia a esta devoción de intercesión y misericordia. Esta investigación explora los orígenes, significado teológico, personajes clave y la riqueza espiritual de una devoción que ha transformado incontables vidas a través de la conversión y la esperanza en la gracia divina.
I. Orígenes Históricos: De Italia al Mundo
La Virgen de la Encina en Montepulciano (1690)
Los orígenes de esta devoción se remontan a finales del siglo XVII en Italia, en un sitio conocido como Monte de las Pulgas, cerca de Montepulciano. En el año 1690, en una región que era notoriamente un refugio de delincuentes y hombres extraviados, un campesino llamado Antonio Rossi descubrió una imagen mariana escondida en un pajar. Movido por el deseo de restaurar la paz espiritual y moral en aquel lugar maldito, Rossi colocó la imagen en el hueco de una encina del bosque cercano.
Lo que sucedió después fue considerado milagroso: el lugar recuperó la paz. Muchos delincuentes abandonaron la región, y otros, tocados por la misericordia que emanaba de aquella imagen, emprendieron el camino de la conversión. Los caminantes comenzaron a refugiarse en el lugar no sólo para descansar, sino para orar ante aquella imagen que pronto fue conocida como «Nuestra Señora de la Encina» o «Nuestra Señora del Refugio».
El Beato Antonio Baldenucci y la Expansión de la Devoción
El verdadero impulsor de la propagación mundial de esta devoción fue el Beato Antonio Baldenucci, S.I. (1821-1893), un misionero jesuita italiano cuyo carisma apostólico se centró especialmente en la conversión de los pecadores. Baldenucci buscaba una imagen mariana que fuera «compañera, guía y maestra en las misiones» y que consiguiera reformar las costumbres, suscitar la devoción y atraer los favores de María sobre sus devotos.
Al conocer la historia del bajo relieve milagroso encontrado en el pajar, Baldenucci reconoció en esta imagen exactamente lo que su corazón apostólico anhelaba. Mandó hacer varias copias de la imagen y las llevó consigo en sus incesantes labores misioneras. El Beato Baldenucci llegó a imprimir más de 100,000 estampas de Nuestra Señora del Refugio y exhortó tanto a los hogares como a las personas individuales a consagrarse a esta advocación mariana. Su fervor fue infecundo: la devoción se propagó por Italia, y posteriormente llegaría a transformar continentes.
Coronación Pontificia (1717-1719)
En el contexto de persecuciones religiosas contra cristianos evangelizados por jesuitas en la China imperial, el Papa Clemente XI reconoció la urgencia espiritual de ampliar los canales de intercesión mariana para la conversión de pecadores. El 4 de julio de 1717, en la ciudad de Frascati (al sureste de Roma), el Papa Clemente XI concedió la coronación pontificia de esta advocación bajo el título específico: «Nuestra Señora del Refugio de Pecadores». La imagen fue coronada por manos del Cardenal Albani, y se conserva actualmente en el Santuario de Frascati, que se ha convertido en centro mundial de peregrinaciones.
Apenas dos años después, en 1719, el jesuita Juan José Giuca, quien había presenciado personalmente la coronación pontificia en Frascati, trajo la primera estampa de Nuestra Señora del Refugio a la Nueva España. Poco después, una copia pintada también llegó procedente de Italia, marcando el inicio de la difusión masiva de esta advocación en el mundo americano.
II. Personajes Clave en la Historia de la Devoción
Antonio Rossi
Campesino italiano, siglo XVII
Descubridor del bajo relieve de Nuestra Señora en el pajar cercano a Montepulciano. Su acción de colocar la imagen en el tronco hueco de la encina marcó el inicio de la transformación espiritual del lugar y de toda una devoción que perduraría siglos.
Beato Antonio Baldenucci, S.I. (1821-1893)
Misionero jesuita italiano
Impulsor fundamental de la expansión global de esta devoción. Baldenucci no sólo adoptó la imagen como compañera de sus misiones, sino que la consolidó como instrumento potente de conversión de pecadores. Fue él quien mandó hacer las copias y estampas que llegaron hasta el Nuevo Mundo. Su vida entera fue testimonio viviente de la misericordia de María hacia los más alejados de Dios. La Iglesia reconoció su santidad y lo beatificó.
Papa Clemente XI (Giovanni Francesco Albani, 1649-1721)
Sumo Pontífice, 1700-1721
Pontífice que en 1717 concedió la coronación pontificia oficial a la advocación de Nuestra Señora del Refugio de Pecadores. Su aprobación magisterial fue fundamental para la legitimidad y expansión universal de esta devoción. Clemente XI actuó en un contexto de persecuciones religiosas en Oriente y vio en esta advocación un instrumento providencial para la gracia de la conversión.
Juan José Giuca, S.I.
Jesuita, siglo XVIII
Portador de la primera estampa de Nuestra Señora del Refugio a la Nueva España en 1719. Giuca había presenciado personalmente la coronación pontificia en Frascati. Su llegada a México abrió las puertas a la propagación masiva de esta devoción en América Latina, donde se enraizaría profundamente.
Fray Manuel Julio de Silva y Fray Francisco Puelles
Franciscanos de Zacatecas, 1793
Misioneros españoles que llevaron la devoción a Nuestra Señora del Refugio a lo que hoy es Matamoros, Tamaulipas. En 1793 erigieron la primera capilla en esta región y dejaron una imagen de la Virgen del Refugio que despertó tal fervor entre los colonos que llevó a la fundación de una misión y congregación dedicada a esta advocación mariana. Desde entonces, Nuestra Señora del Refugio es patrona de la Diócesis de Matamoros.
San Juan Pablo II (Karol Wojtyła, 1920-2005)
Sumo Pontífice, 1978-2005
Papa que con fervor mariano especial exhortó a la Iglesia sobre el rol de María como Refugio de Pecadores. En su homilía en el Santuario de Nuestra Señora de Zapopan (30 de enero de 1979), Juan Pablo II afirmó que Nuestra Señora del Refugio «despierta en nosotros la esperanza de la enmienda y de la perseverancia en el bien» y que «nos permite superar las múltiples estructuras de pecado en las que está envuelta nuestra vida personal, familiar y social». Sus palabras renovaron la comprensión contemporánea de esta advocación.
III. Expansión en América Latina y México
| Año | Evento Histórico | Región/Impacto |
|---|---|---|
| 1717 | Coronación pontificia por Papa Clemente XI | Frascati, Italia. Aprobación oficial universal |
| 1719 | Llegada de la primera estampa a la Nueva España con Juan José Giuca | México. Inicia propagación en América Latina |
| 1719-1750 | Misioneros jesuitas difunden la devoción en territorios de misión | Zacatecas, Bajío, Puebla, Alto California, Guatemala |
| s. XVIII (final) | Construcción de más de setenta nichos esquineros | Zacatecas, Bajío, Puebla. Expresión popular de devoción |
| 1793 | Llegada a Matamoros, Tamaulipas. Fundación de misión | Matamoros. Proclamada Patrona de la Diócesis |
| 1979 | Juan Pablo II exhorta sobre esta devoción en Zapopan | México. Renovación magisterial de la devoción |
La devoción a Nuestra Señora del Refugio se enraizó profundamente en México y Latinoamérica por razones teológicas y pastorales profundas. En una región de conquista espiritual, los misioneros encontraron en esta advocación una herramienta poderosa para la conversión de poblaciones indígenas y españolas por igual. La imagen de una Virgen que acoge a los pecadores, que no rechaza, que es seguro refugio incluso para los más alejados, resonó hondamente en culturas que experimentaban tanto el dolor del pecado como la esperanza de la misericordia.
En México particularmente, la devoción se consolidó de tal manera que muchos niños y niñas fueron bautizados con nombres vinculados a esta advocación: «María del Refugio», «José del Refugio», con los apodos cariñosos de «Cuquita» o «Cuco», testimonios vivos del arraigo profundo de esta fe mariana en las familias latinoamericanas.
IV. Significado Teológico y Doctrinal
Nuestra Señora del Refugio en la Letanía Lauretana
La advocación de Nuestra Señora del Refugio encuentra su anclaje teológico más profundo en la Letanía Lauretana (Letanía de Loreto), una de las oraciones marianas más antiguas y veneradas de la Iglesia Católica, aprobada originalmente en 1587 por el Papa Sixto V. En la invocación específica: «Refugio de los pecadores» (Refugium peccatorum)», la Iglesia expresa una verdad fundamental: María Santísima, en su maternidad espiritual, es lugar seguro y acogedor para aquellos que cargan el peso del pecado.
Nota:
La invocación «Refugio de los pecadores» NO contradice la justicia divina, sino que la expresa de manera perfecta. María no oculta el pecado ni disimula su gravedad. Más bien, María nos prepara para una verdadera conversión del corazón, para un arrepentimiento sincero y un retorno genuino a Dios. Ella es el camino seguro hacia la misericordia infinita del Padre a través de la intercesión ante su Hijo Jesucristo.
María como Abogada, Auxiliadora y Mediadora
La devoción a Nuestra Señora del Refugio explicita tres roles marianos fundamentales:
1. Abogada (Advocata): María defiende los intereses espirituales de sus hijos ante Dios. Como abogada, ella no minimiza la gravedad del pecado, pero sí presenta ante el Tribunal Divino la sinceridad del arrepentimiento y la disposición hacia la conversión.
2. Auxiliadora (Auxiliatrix): María nos ayuda activamente en nuestras debilidades. No nos abandona en el momento de la tentación o la caída. Su auxilio es maternal, constante y particularmente potente para quienes se sienten más alejados de Dios.
3. Mediadora (Mediatrix): Aunque Jesucristo es el Único Mediador ante el Padre (como afirma el Apóstol), María es verdadera medianera entre nosotros y su Hijo. El regalo que Cristo nos hizo al entregárnosla como Madre abre un canal especial de gracia. Ella no sustituye a Jesús, sino que nos acerca a Él con su amor materno y su potencia intercesora.
La Protección Maternal de María
La imagen iconográfica de Nuestra Señora del Refugio expresa de manera perfecta esta realidad teológica: la Virgen María sentada, con el Niño Jesús de pie sobre su regazo, ambos coronados, representando así la realeza espiritual y la autoridad maternal. La Virgen inclina su rostro hacia su Hijo con ternura infinita, mostrando cómo ella nos presenta ante Jesús, cómo intercede por nosotros.
Significado de la Iconografía:
La Virgen viste túnica rosada (símbolo de humanidad, ternura y amor) y manto azul (símbolo de divinidad y cielo). El Niño viste blanco delicado, símbolo de inocencia y pureza redentora. Ambos coronados indican la realeza espiritual de esta advocación. Las doce estrellas en la aureola de María (Apocalipsis 12) representan su papel en el plan salvífico de Dios y su victoria sobre el pecado.
V. Citas Bíblicas Latinoamericanas para la Devoción
La Misericordia de Dios que María Medía
Lucas 1, 46-50 (Cántico de María)
«Engrandece mi alma al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su esclava. Por eso, desde ahora, todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo.»
Reflexión: María, consciente de su rol en el plan salvífico de Dios, canta la misericordia del Poderoso. Esta misericordia es precisamente la que ella, como Refugio de Pecadores, hace accesible a todos quienes la buscan con arrepentimiento sincero.
El Perdón y la Conversión
Lucas 15, 11-32 (Parábola del Hijo Pródigo)
«Aún estaba lejos cuando su padre lo vio y, movido a compasión, corrió, se echó a su cuello y lo besó… El padre dijo a sus siervos: Pronto, traed el mejor traje y vestidle; poned un anillo en su dedo y sandalias en sus pies. Traed el ternero cebado, matadlo y comamos, celebremos, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y ha sido hallado.»
Reflexión: Esta parábola expresa el corazón de Jesús ante los pecadores arrepentidos. María, como Refugio, es la que nos ayuda a regresar a esta misericordia infinita del Padre.
La Maternidad Espiritual de María
Juan 19, 26-27 (Pie de la Cruz)
«Cuando Jesús vio a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dijo a su madre: ‘Mujer, ahí tienes a tu hijo.’ Luego dijo al discípulo: ‘Ahí tienes a tu madre.’ Y desde aquella hora, el discípulo la acogió en su casa.»
Reflexión: En este acto supremo, Jesús constituye a María como Madre de toda la Iglesia, de todos los cristianos. Su maternal solicitud por los pecadores brota de este mandato divino: cuidar de nosotros como de sus propios hijos.
La Esperanza en la Conversión
Ezequiel 18, 21-23
«Pero si el impío se convierte de todos los pecados que cometió, guarda todos mis preceptos y practica el derecho y la justicia, de cierto vivirá, no morirá. De todos sus crímenes que cometió no se hablará contra él; por la justicia que practicó vivirá. ¿Acaso me complace la muerte del impío —dice el Señor Dios— y no más bien que se convierta de su conducta y viva?»
Reflexión: Esta profecía expresamente demuestra que la conversión del pecador es lo que Dios desea apasionadamente. María, Refugio de Pecadores, es instrumento providencial de esta conversión.
María en Pentecostés – Origen de la Iglesia
Hechos 1, 12-14
«Entonces regresaron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que está cerca de Jerusalén, a una distancia de un sábado. Cuando llegaron, subieron a la sala superior donde se alojaban… Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu, junto con algunas mujeres y con María, la madre de Jesús, y con los hermanos de Jesús.»
Reflexión: María está presente en el nacimiento de la Iglesia, en Pentecostés. Como Refugio de Pecadores, ella continúa intercediendo en la Iglesia por la gracia de la conversión continua de todos los bautizados.
La Compasión de María en Caná
Juan 2, 1-11 (Bodas de Caná)
«Notó su madre que faltaba vino y dijo a Jesús: ‘No tienen vino.’ Jesús le respondió: ‘Mujer, ¿qué tenemos nosotros que ver con eso? Mi hora no ha llegado todavía.’ Su madre dijo a los sirvientes: ‘Haced todo lo que él os diga.'»
Reflexión: María nota la necesidad (la falta de vino) y se compadece, intercediendo ante su Hijo. Así lo hace con nosotros pecadores: nota nuestra necesidad de conversión y gracia, y movida por compasión maternal, intercede por nosotros ante Jesús.
El Poder de la Intercesión
Santiago 5, 16
«Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y rogad los unos por los otros para que seáis sanados. La oración del justo tiene un gran poder en sus efectos.»
Reflexión: La intercesión de los justos (y María es la más justa después de Cristo) tiene poder transformador. María, como Refugio de Pecadores, intercede continuamente por la sanación espiritual de quienes recurren a ella.
La Victoria de la Virgen sobre el Mal
Apocalipsis 12, 1-2 y 12, 17
«Un signo extraordinario apareció en el cielo: una Mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas en la cabeza… El dragón se enfureció contra la Mujer y se fue a hacer guerra al resto de su descendencia, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús.»
Reflexión: María es presentada en el Apocalipsis como Reina triunfante sobre el pecado y la maldad. Como Refugio de Pecadores, ella nos protege de las asechanzas del mal y nos guía hacia la victoria espiritual en Cristo.
VI. Aspectos Importantes de la Devoción
1. La Conversión como Fruto Esencial
Esta devoción no es sentimental. El fruto esperado de la veneración a Nuestra Señora del Refugio es la transformación real del pecador: arrepentimiento sincero, confesión sacramental, propósito firme de enmienda y perseverancia en el bien. María no oculta el pecado, lo confronta con el amor del Padre y nos abre al perdón salvífico.
2. La Esperanza Como Característica Teológica
A diferencia de otras devociones que enfatizan el temor o la expiación, Nuestra Señora del Refugio de Pecadores enfatiza la esperanza activa. Incluso el pecador más endurecido tiene razón para esperar en la misericordia de Dios mediada por María. Esta esperanza no es pasiva, sino esperanza de enmienda y perseverancia.
3. La Universalidad de la Veneración
Nuestra Señora del Refugio no es patrona de un grupo particular de pecadores: no es sólo para los criminales, los apostasías, los luxuriosos o los avaros. Su advocación es universal: para todo ser humano que reconoce su condición de pecador y busca retornar al amor de Dios. En esto radica su profundo atractivo ecuménico incluso dentro de la fe católica.
4. La Necesidad de Sinceridad en el Arrepentimiento
María, en esta advocación, no tolera la hipocresía ni el autoengaño. Ella nos llama a confesarnos sinceramente, a reconocer la gravedad del pecado, y a abrirse verdaderamente a la transformación. La santidad de María se expresa en una demanda de autenticidad espiritual en quienes recurren a su intercesión.
5. La Comunidad Eclesial Como Contexto
Aunque la relación con Nuestra Señora del Refugio es profundamente personal, no es privada o solipsista. La conversión que ella medía ocurre siempre dentro de la Iglesia, mediante los sacramentos (especialmente la Penitencia y la Eucaristía), y en comunión con la fe de la Iglesia. María no sustituye a la Iglesia; la edifica.
6. La Protección Contra la Desesperación
El pecado puede llevar a la desesperación, al sentimiento de que se ha superado toda posibilidad de redención. Nuestra Señora del Refugio es especialmente protectora contra este pecado espiritual. Ella nos recuerda que ningún pecado es más grande que la misericordia de Dios, y que ella está siempre dispuesta a mediar nuestro retorno.
7. La Continuidad con el Magisterio Eclesial
Esta devoción goza de aprobación oficial del Magisterio desde 1717 (Papa Clemente XI) hasta la actualidad (con énfasis especial de Juan Pablo II en 1979). No es devoción privada o marginal, sino una advocación mariana plenamente integrada en la práctica oficial de la Iglesia Católica.
8. La Expresión Latinoamericana de la Fe Mariana
Aunque originaria de Italia, Nuestra Señora del Refugio se ha convertido en una expresión profundamente latinoamericana de la devoción mariana. En contextos de sufrimiento, injusticia y vulnerabilidad, esta Virgen que es «Refugio de los Pecadores» ha sido un consuelo maternal para millones. Ella es testimonio de cómo la fe mariana se encarna culturalmente sin perder su verdad teológica universal.
VII. La Fiesta Litúrgica: 4 de Julio
La Iglesia Católica celebra la Memoria Litúrgica de Nuestra Señora del Refugio cada 4 de julio. Esta fecha conmemora la coronación pontificia de la advocación en 1717. En el Misal Mexicano, aparece como Memoria Opcional en las diócesis latinoamericanas, aunque en algunas regiones ha sido elevada a nivel de fiesta con solemne veneración.
En las diócesis donde es patrona especial (como en Matamoros, Tampico, Acámbaro y Ciudad Victoria en México, y en Baja California Sur desde 1996), la celebración incluye frecuentemente Novenas, procesiones y Misas solemnes. La liturgia del día enfatiza la misericordia de Dios y el poder de la intercesión mariana para la conversión de los pecadores.
VIII. Reflexión
Nuestra Señora del Refugio de Pecadores es una advocación mariana que expresa la verdad más consoladora del Evangelio: que Dios es misericordia infinita, y que María, como Madre de la Iglesia, medía continuamente esta misericordia a los hijos que se han alejado.
En un mundo marcado por la culpa, la vergüenza y la sensación de abandono, esta devoción ofrece una respuesta audaz pero verdadera: No hay pecado tan grave que supere la misericordia de Dios. No hay condición humana tan degradada que no sea merecedora de dignidad. No hay alma tan perdida que no pueda encontrar en María un refugio seguro para retornar al Padre.
Los números impresos por el Beato Baldenucci, los nichos esquineros erigidos en pueblos mexicanos, los bautismos con el nombre «María del Refugio», las peregrinaciones al Santuario de Frascati, todo esto testimonia una única verdad: que esta devoción responde a una necesidad profundamente humana y profundamente evangélica.
En la persona de Nuestra Señora del Refugio, la Iglesia venera a María en su rol específico como Abogada, Auxiliadora y Mediadora de los pecadores. No es una devoción de lejania, sino de proximidad. No es una invocación que rechaza, sino que acoge. No es una llamada a la culpa perpetua, sino a la transformación liberadora en la gracia de Cristo.
REFERENCIAS VERIFICABLES
Fuentes primarias y secundarias citadas en esta investigación. El usuario puede verificar cada referencia accediendo directamente a las siguientes fuentes:
1. Catholic.net – Artículos sobre Nuestra Señora del Refugio
Fuente: Catholic.net es el portal católico informativo más antiguo en idioma español.
Artículo 1: https://es.catholic.net/op/articulos/70120/cat/644/nuestra-senora-del-refugio.html
Artículo 2: https://www.es.catholic.net/op/articulos/62612/cat/727/nuestra-senora-del-refugio-de-pecadores.html
2. Diócesis de Tenancingo (Iglesia Católica Oficial)
Información litúrgica y devocional de fuente magisterial oficial diocesana.
https://diocesisdetenancingo.mx/leer/nuestra-senora-del-refugio.html
3. Virgen Santa María – Advocación Mariana
Fuente académica especializada en advocaciones marianas con referencias teológicas de Catecismo de la Iglesia Católica y magisterio.
https://virgensantamaria.org/nuestra-senora-del-refugio-de-pecadores/
4. Desde la Fe – Artículo histórico y litúrgico
Fuente informativa con énfasis en historia eclesiástica y tradición latinoamericana.
5. Encuentro con tu Ángel – Santoral Católico
Recurso devocional con información sobre santos y advocaciones marianas.
6. EWTN en Español – Letanías Lauretanas
Red Católica Global de Televisión y Radio (EWTN) – Fuente oficial de textos litúrgicos y devocionales aprobados.
https://www.ewtn.com/es/catolicismo/devociones/letania-lauretana-22907
7. Fatimazo por la Paz – Meditaciones Teológicas
Sitio especializado en devoción mariana, Letanías Lauretanas y citas del Magisterio papal.
Artículo 1: https://fatimazoporlapaz.org/maria-refugio-de-los-pecadores/
Artículo 2: https://fatimazoporlapaz.org/letanias-lauretanas/
8. Wikipedia en Español – Letanías Lauretanas
Enciclopedia colaborativa con información histórica y teológica sobre la Letanía de Loreto.
https://es.wikipedia.org/wiki/Letanías_lauretanas
9. Diario del Yaqui – Santoral del 4 de Julio
Medio de comunicación con artículos sobre celebraciones litúrgicas en contexto latinoamericano.
https://diariodelyaqui.mx/viral/santoral-de-hoy-4-de-julio-nuestra-senora-del-refugio…
10. Basado en Hechos Reales – Historia Religiosa
Análisis histórico documentado sobre la devoción a Nuestra Señora del Refugio en México.
https://basadoenhechosreales.com.ar/hechos-historicos-de-maria-del-refigio-salado
11. Mercaba.org – Meditaciones sobre las Letanías Lauretanas
Biblioteca teológica especializada en estudios marianos y devocionales.
https://www.mercaba.org/FICHAS/Devociones/letanias_lauretanas.htm
12. Orar con el Corazón Abierto – Reflexiones sobre María Refugio de Pecadores
Blog especializado en oración contemplativa y devoción mariana.
https://orarconelcorazonabierto.wordpress.com/2016/04/02/maria-refugio-de-los-pecadores/
13. Santo Anello – Datos sobre la Devoción Mariana
Recurso devocional con referencias al Catecismo de la Iglesia Católica y fuentes magisteriales.
14. Sitio Oficial del Vaticano – Letanías de la Virgen
Texto litúrgico oficial de la Santa Sede en español.
https://www.vatican.va/special/rosary/documents/litanie-lauretane_sp.html
15. Referencias Magisteriales Citadas
Papa Clemente XI (Albani): Coronación pontificia de Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, 4 de julio de 1717, Frascati.
San Juan Pablo II: Homilía en el Santuario de Nuestra Señora de Zapopan, 30 de enero de 1979. («Ella despierta en nosotros la esperanza de la enmienda y de la perseverancia en el bien».)
Catecismo de la Iglesia Católica: Números 964-975 (Rol de María en la Iglesia y su mediación).
Misal Romano para las Diócesis de México: Incluye Nuestra Señora del Refugio como Memoria Opcional el 4 de julio.